¿Por qué es peligroso retirar el sistema DPF de su vehículo? 2

¿Por qué es peligroso retirar el sistema DPF de su vehículo?

Los vehículos con motores ciclo Diésel, algunos con fecha de fabricación 2008 y en adelante, desde 2013 bajo normativa, cuentan con un sistema de control de emisiones, llamado Filtro de Partículas Diésel, o conocido como DPF, FAP. Estos vehículos están sujetos a normativas de control de emisiones contaminantes Euro 4 y Euro 5.

La normativa de control tiene como principal objetivo disminuir la presencia de material particulado MP2.5, la cual produce graves daños a la salud, debido a que es tan pequeño que puede pasar por los alvéolos de los pulmones produciendo insuficiencia respiratoria, ataques cardíacos, Alzheimer y mucho más.; casi el peor peligro que enfrentamos día a día

El objetivo principal de este sistema de filtro de partículas es retener el material particulado orgánico (hollín) e inorgánico (ceniza), producto de la quema del combustible y del lubricante del motor.

Un problema puede ocurrir cuando pasado un indeterminado tiempo de uso del vehículo, surgen fallas en el filtro de partículas, específicamente saturación del sistema DPF por acumulación de hollín y ceniza, evitando el proceso de regeneración (quema de material orgánico atrapado en el filtro) bajo condiciones de temperatura y contrapresión necesarias para limpiar el elemento filtrante Las causas de los síntomas de problema de DPF se pueden definir en dos causas:

  1. Fallas Operacionales: cuando el vehículo está operando a bajas velocidades, en tráfico denso y en distancias cortas.
  2. Fallas mecánicas: cuando el vehículo sufre fallas de motor, específicamente el sistema de admisión. Las causas más comunes son descalibración de uno o varios inyectores, fallo en la válvula EGR, fallo en Turbo, filtro de aire en mal estado y escape de aceite hacia el DPF.

Para solucionar estas fallas es necesario una revisión exhaustiva al motor para evitar toda anomalía que pueda perjudicar el desempeño del DPF. También es necesario que el vehículo en conducción supere los 2500 hasta 4000 RPM para que la presión de los gases y la temperatura aumente para contribuir al proceso de regeneración del DPF.

Es recomendable realizar un proceso de limpieza al DPF cada 80.000 kms. para eliminar el residuo inorgánico (ceniza) que queda atrapado y que el proceso de regeneración no limpia.

El Sistema DPF de los vehículos cuenta con sensores de temperatura tanto a la salida como a la entrada del filtro y además, con un sensor de contrapresión. Estos dispositivos capturan información de condición de funcionamiento del sistema DPF que es codificada en el procesador (ECU) del vehículo y ejecutan el proceso de regeneración. De lo contrario cuando el sistema DPF se encuentra muy saturado y los intentos de regeneración son repetitivos, la ECU del vehículo indica en el panel de instrumentos Check Engine y la potencia se limita a no más de 1.500 o 2.000 RPM (según modelo de vehículo), esto a fin de proteger los diversos componentes del motor, especialmente el sistema del Turbo.

En el caso que el sistema solicita regeneración, la solución inmediata para el problema DPF saturado es mantener el motor en régimen alto de potencia (sobre los 2500 hasta 4000 rpm) y recorrer una distancia no más de 100 km (sobre 100 km/h) para crear las condiciones de regeneración natural. De lo contrario, si no hubo solución por esta vía, asistir a un Servicio Especializado Competente para realizar un proceso de regeneración forzada vía scanner. Si ninguno de los dos métodos dio resultado o s el vehículo tiene más de 80 mil kilómetros, la recomendación es retirar el sistema DPF en un Servicio Especializado Competente, para realizar proceso de limpieza del módulo filtrante y módulo catalítico de manera correcta (modo termo-neumática) o reemplazo de los elementos cerámicos en el caso de roturas producto de las mismas regeneraciones masivas.

Pero, en vista de “evitar” todas las “incomodidades” que pueda generar el sistema DPF, hay instancias en que simplemente se ofrece retirar el sistema DPF. Esto consiste en eliminar todos sus componentes, dejando el vehículo sin este equipamiento. Quizás, se “soluciona” en el corto plazo, pero finalmente tiene graves consecuencias.

Además de ser absolutamente ilegal, el eliminar el sistema DPF no solo consiste en sacar el filtro de partículas, sino también en reprogramar la ECU y anular los sensores de contrapresión y temperatura.

La ECU del vehículo equipado con sistema DPF está configurada para trabajar bajo normativa Euro 4, Euro 5 o Euro 6, por tanto, todos los componentes del sistema de admisión del motor, como inyectores, sensor de flujo de aire, bomba de inyección, válvula de recirculación de gases o EGR también están diseñados y configurados para trabajar bajo la misma norma.

Entonces, al reprogramar la ECU del vehículo, la configuración Euro 4,5 o 6 baja a Euro 3, que no considera un sistema DPF u otro de control de emisiones. Por tanto, todos los componentes del sistema de admisión del motor trabajan bajo un régimen para el cual no fueron diseñados y finalmente comienzan a fallar y a dañar. Estas fallas conllevan a disminuir la eficiencia del motor, empeora el rendimiento de combustible (por la inyección incorrecta) y a emitir mayor nivel de emisiones contaminantes.

Las consecuencias de estas fallas son graves daños al motor y alta probabilidad de rechazos en revisión técnica y fiscalizaciones por el alto nivel de contaminante.

La única solución de estas fallas es restituir todo el sistema de admisión del motor, el computador ECU del vehículo y el sistema DPF. Finalmente, con un valor mucho más alto y mucha dificultad el vehículo quede en su modo original.

Por Juan Carlos Valdivia
Ingeniero Mecánico
Purexhaust S.A.

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